Gobierno y
Sucesión Familiar
Garantice la continuidad y el crecimiento de su empresa familiar más allá del fundador. Gobierno corporativo, protocolo familiar y plan de transición con metodología ADN-KAIZEN®.
La mayoría de las empresas familiares planifican la sucesión demasiado tarde, cuando ya hay urgencia o conflicto. El momento correcto es cuando todo va bien.
La sucesión empresarial no es solo quién toma el mando — es cómo se transfiere la autoridad sin paralizar la operación ni fracturar la familia. Cuando la sucesión llega sin plan, los efectos son predecibles: el negocio pierde momentum, los ejecutivos clave generan incertidumbre sobre su futuro y los conflictos familiares latentes se vuelven explícitos. El proceso se puede hacer bien. Requiere estructura, confidencialidad y acompañamiento con método.
Cómo lo resolvemos
Trabajamos con el fundador, el sucesor y el núcleo familiar para diseñar un proceso de transición que sea ordenado, aceptado y sostenible. El protocolo familiar establece las reglas del juego entre familia y empresa. El plan de sucesión define quién asume qué, cuándo y bajo qué condiciones. El acompañamiento al sucesor acorta la curva de aprendizaje. Todo el proceso se ejecuta en paralelo a la operación del negocio, con la confidencialidad que el tema requiere.
Los entregables concretos que recibirá al finalizar:
- Protocolo familiar que regula familia y empresa
- Evaluación del sucesor con plan de desarrollo individualizado
- Plan de transición con etapas, plazos y criterios de traspaso
- Modelo operativo bajo el nuevo liderazgo
- Acompañamiento ejecutivo al sucesor durante la transición
Cómo funciona en la práctica
El problema
El fundador de una empresa familiar de manufactura quería retirarse en tres años. Tenía dos hijos en la empresa y un gerente general de confianza que no era familiar. No existía ningún acuerdo sobre quién asumiría el liderazgo, y la ausencia de conversación generaba tensión en el equipo directivo.
El enfoque
Se inició el proceso con sesiones separadas con el fundador y con cada candidato. Se construyó un protocolo familiar que clarificó las reglas de participación en la gestión. Se evaluaron los candidatos contra el perfil de liderazgo requerido y se diseñó un plan de transición de tres años con hitos claros.
El resultado
La familia llegó a un acuerdo aceptado por todos sobre el plan de sucesión. El proceso está en ejecución con revisiones semestrales. La empresa opera con plena normalidad, el equipo directivo conoce el plan y la incertidumbre que antes generaba tensión fue reemplazada por un proceso conocido y acordado.
Caso ilustrativo basado en proyectos del sector. Los resultados varían según el alcance y la organización.
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